Rita, de alrededor de 35 años, casada y con una hija, era la mayor de nueve hermanos, a muchos de los cuales había ayudado a criar, ya que tenía una diferencia de siete años con el hermano que la seguía.Al igual que ellos y que sus padres era de carácter alegre, y también tenía el hábito de reunirse en las fiestas familiares que celebraban de continuo.
Cuando los padres de Rita decidieron mudarse a una amplia casa en una ciudad costera los hijos se turnaron durante las vacaciones para visitarlos con sus propias familias. Algunos de ellos construyeron casitas de veraneo en los alrededores, por lo cual era usual que la mayor parte de los hermanos se encontrase allí también a lo largo del año.
Rita, en cambio,porque el esposo no disponía del tiempo necesario para acompañarla todos los años, y ella no concebía viajar sin él,visitaba a sus padres cada dos años. Sabiendo que él prefería la intimidad del hogar y no disfrutaba de los eventos sociales a los que su familia era tan afecta,comenzó a rechazar las invitaciones esgrimiendo diversas excusas.
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