Poniéndome en el lugar de sus hermanos saqué la conclusión de que a Rita ellos no le habían participado los sucesos de la familia no porque hubiesen tenido la intención de ignorarla, sino por el simple hecho de que ella no concurría a las reuniones donde esos hechos se comentaban, además de que cada hermano bien podía considerar que seguramente algún otro ya se había ocupado de comunicarle las noticias importantes.
Le comenté a Rita lo que yo pensaba y le sugerí que, en su carácter de hermana mayor, periódicamente se comunicara con sus hermanos para tener conocimiento de las novedades de la familia, y que, sin tener necesidad de acudir a todas las reuniones, asistiera a alguna de vez en cuando.
Ella así lo hizo, sus hermanos volvieron a tener con ella la comunicación fluida y cariñosa de antaño, y la amargura del corazón de Rita al respecto se disipó por completo.
domingo, 30 de mayo de 2010
EMPATÍA....Y POESÍA (2)
PUNTO DE PARTIDA del libro CONCLUSIONES de Estela Berliner Blau
La desazón te invade pues te encuentras
nuevamente en el punto de partida
y en lo alcanzado ya no te concentras
y tu ilusión se abate entristecida.
Porque la mira en lamentarte centras
el mejor de tus logros se te olvida:
que a manos llenas te brindaste mientras
transitabas la senda de la vida.
No creas que has perdido la partida;
en tu huerto verás restablecida
la cosecha de amor que tú has sembrado.
Volverá el sol a arder en tu costado.
Renueva tu entusiasmo y tu confianza,
quien da su corazón es quien avanza.
La desazón te invade pues te encuentras
nuevamente en el punto de partida
y en lo alcanzado ya no te concentras
y tu ilusión se abate entristecida.
Porque la mira en lamentarte centras
el mejor de tus logros se te olvida:
que a manos llenas te brindaste mientras
transitabas la senda de la vida.
No creas que has perdido la partida;
en tu huerto verás restablecida
la cosecha de amor que tú has sembrado.
Volverá el sol a arder en tu costado.
Renueva tu entusiasmo y tu confianza,
quien da su corazón es quien avanza.
TESTIMONIOS- EL CASO DE RITA (Segunda Parte)
Los hermanos de Rita gradualmente dejaron de invitarla a sus reuniones familiares y la comunicación con ellos quedó sumamente reducida.
Por una amiga en común se enteró de que una de sus hermanas había perdido un embarazo muy deseado,lo que la había sumido en una gran depresión. Rita se sintió muy herida porque nadie de la familia le informó de lo sucedido, y llamó a sus hermanos para reprocharles que no le hubiesen avisado, impidiéndole compartir ese trance con su hermana.
Cuando ese año fue a la costa a visitar a sus padres, éstos le dijeron que a instancias de sus otros hijos venderían la casa para mudarse a un departamento pequeño, porque unos meses atrás a la madre le habían detectado un problema de salud y no era conveniente que realizara los trabajos pesados que la casa requería.
Si bien ella estuvo de acuerdo con esa determinación,consideró que sus hermanos se habían comportado en forma egoista respecto a ella por no haberla puesto en conocimiento de la enfermedad de la madre. Como hermana mayor que había ayudado con la crianza de los más pequeños, Rita estaba dolorida con la actitud de ellos al ignorarla ante acontecimientos importantes en la vida familiar,y eso le produjo una gran amargura.
Por una amiga en común se enteró de que una de sus hermanas había perdido un embarazo muy deseado,lo que la había sumido en una gran depresión. Rita se sintió muy herida porque nadie de la familia le informó de lo sucedido, y llamó a sus hermanos para reprocharles que no le hubiesen avisado, impidiéndole compartir ese trance con su hermana.
Cuando ese año fue a la costa a visitar a sus padres, éstos le dijeron que a instancias de sus otros hijos venderían la casa para mudarse a un departamento pequeño, porque unos meses atrás a la madre le habían detectado un problema de salud y no era conveniente que realizara los trabajos pesados que la casa requería.
Si bien ella estuvo de acuerdo con esa determinación,consideró que sus hermanos se habían comportado en forma egoista respecto a ella por no haberla puesto en conocimiento de la enfermedad de la madre. Como hermana mayor que había ayudado con la crianza de los más pequeños, Rita estaba dolorida con la actitud de ellos al ignorarla ante acontecimientos importantes en la vida familiar,y eso le produjo una gran amargura.
viernes, 28 de mayo de 2010
TESTIMONIOS - EL CASO DE RITA (Primera Parte)
Rita, de alrededor de 35 años, casada y con una hija, era la mayor de nueve hermanos, a muchos de los cuales había ayudado a criar, ya que tenía una diferencia de siete años con el hermano que la seguía.Al igual que ellos y que sus padres era de carácter alegre, y también tenía el hábito de reunirse en las fiestas familiares que celebraban de continuo.
Cuando los padres de Rita decidieron mudarse a una amplia casa en una ciudad costera los hijos se turnaron durante las vacaciones para visitarlos con sus propias familias. Algunos de ellos construyeron casitas de veraneo en los alrededores, por lo cual era usual que la mayor parte de los hermanos se encontrase allí también a lo largo del año.
Rita, en cambio,porque el esposo no disponía del tiempo necesario para acompañarla todos los años, y ella no concebía viajar sin él,visitaba a sus padres cada dos años. Sabiendo que él prefería la intimidad del hogar y no disfrutaba de los eventos sociales a los que su familia era tan afecta,comenzó a rechazar las invitaciones esgrimiendo diversas excusas.
Cuando los padres de Rita decidieron mudarse a una amplia casa en una ciudad costera los hijos se turnaron durante las vacaciones para visitarlos con sus propias familias. Algunos de ellos construyeron casitas de veraneo en los alrededores, por lo cual era usual que la mayor parte de los hermanos se encontrase allí también a lo largo del año.
Rita, en cambio,porque el esposo no disponía del tiempo necesario para acompañarla todos los años, y ella no concebía viajar sin él,visitaba a sus padres cada dos años. Sabiendo que él prefería la intimidad del hogar y no disfrutaba de los eventos sociales a los que su familia era tan afecta,comenzó a rechazar las invitaciones esgrimiendo diversas excusas.
miércoles, 26 de mayo de 2010
TESTIMONIOS- EL CASO DE BEATRIZ (Segunda Parte)
Intuí que la actitud de la hija de Beatriz podía deberse a celos de su hermano. Este demostraba abiertamente su cariño hacia la madre, mientras que ella, por tener una personalidad introvertida sentía imposibilidad de manifestarlo, con el agravante de que el hermano tenía los recursos financieros para obsequiar a la madre mientras que ella no solo no los tenía sino que era ayudada por su madre.
Le hice saber a Beatriz mi opinión sugiriéndole que dejase de reprocharle a la hija su poca demostración de cariño; que no le mencionara los llamados o los presentes que recibía del hijo a menos que ella le preguntara al respecto y, por sobre todo, que aprovechara cuanta ocasión se presentase para expresarle cuanto la amaba y lo importante que ella era en su vida.
El resultado fue que la hija comenzó a quedarse con Beatriz cada vez que traía a los nietos para que la visitaran, que la comunicación entre ellas se hizo mucho más fluida, y que, como tanto lo había deseado Beatriz, en muchas ocasiones su hija, el marido y los nietos compartían con ella un almuerzo o una cena familiar.
Le hice saber a Beatriz mi opinión sugiriéndole que dejase de reprocharle a la hija su poca demostración de cariño; que no le mencionara los llamados o los presentes que recibía del hijo a menos que ella le preguntara al respecto y, por sobre todo, que aprovechara cuanta ocasión se presentase para expresarle cuanto la amaba y lo importante que ella era en su vida.
El resultado fue que la hija comenzó a quedarse con Beatriz cada vez que traía a los nietos para que la visitaran, que la comunicación entre ellas se hizo mucho más fluida, y que, como tanto lo había deseado Beatriz, en muchas ocasiones su hija, el marido y los nietos compartían con ella un almuerzo o una cena familiar.
EMPATÍA....TESTIMONIOS
EL CASO DE BEATRIZ (PRIMERA PARTE)
Era una mujer de alrededor de 50 años, con un buen pasar,viuda, con una hija y un hijo,casados y padres a su vez. El hijo varón, residente en el exterior, le daba a Beatriz frecuentes muestras de afecto ya sea mediante llamados telefónicos, e-mails, o con visitas al país tanto para verla a ella como también atender asuntos de negocios.La hija,que vivía a pocas cuadras del departamento de Beatriz, los sábados o domingos le llevaba los nietos para que la visitaran,pero pocas veces ella subía con ellos para ver a la madre. Beatriz insistía en ser ella quien llevara a los chicos de regreso, para poder ver a su hija y conversar con ella. En esas ocasiones la hija se limitaba a contestarle con monosílabos al tiempo que le hacía notar que estaba muy ocupada,por lo que Beatriz se marchaba al poco rato no sin antes reprocharle el poco tiempo que le dedicaba.
Ella era generosa con su hija, ya que aún sin que ella se lo pidiese, la ayudaba económicamente en lo que le era posible, y el poco afecto que la hija le demostraba producía en Beatriz un gran dolor, ya que la amaba y no entendía los motivos de la hija para mostrarse distante con ella.
El hijo, en cambio, no tenía necesidad de ser ayudado. Por el contrario, él se empeñaba en hacerse cargo de hacerle mejoras al departamento de la madre e incluso insistía en renovarle los muebles o los artefactos del hogar cuando él lo consideraba necesario.
Era una mujer de alrededor de 50 años, con un buen pasar,viuda, con una hija y un hijo,casados y padres a su vez. El hijo varón, residente en el exterior, le daba a Beatriz frecuentes muestras de afecto ya sea mediante llamados telefónicos, e-mails, o con visitas al país tanto para verla a ella como también atender asuntos de negocios.La hija,que vivía a pocas cuadras del departamento de Beatriz, los sábados o domingos le llevaba los nietos para que la visitaran,pero pocas veces ella subía con ellos para ver a la madre. Beatriz insistía en ser ella quien llevara a los chicos de regreso, para poder ver a su hija y conversar con ella. En esas ocasiones la hija se limitaba a contestarle con monosílabos al tiempo que le hacía notar que estaba muy ocupada,por lo que Beatriz se marchaba al poco rato no sin antes reprocharle el poco tiempo que le dedicaba.
Ella era generosa con su hija, ya que aún sin que ella se lo pidiese, la ayudaba económicamente en lo que le era posible, y el poco afecto que la hija le demostraba producía en Beatriz un gran dolor, ya que la amaba y no entendía los motivos de la hija para mostrarse distante con ella.
El hijo, en cambio, no tenía necesidad de ser ayudado. Por el contrario, él se empeñaba en hacerse cargo de hacerle mejoras al departamento de la madre e incluso insistía en renovarle los muebles o los artefactos del hogar cuando él lo consideraba necesario.
jueves, 20 de mayo de 2010
EMPATÍA.....Y POESÍA
ARREPENTIMIENTO
del libro CONCLUSIONES de ESTELA BERLINER BLAU
Quisieras no haber hecho cuanto hiciste
y no haberte prestado a la contienda
haber tomado a veces otra senda
y callado palabras que dijiste.
Haber sido más amplio en lo que diste
incluído más dones en tu agenda
y haberte liberado de la venda
que ocultaba la daga con que heriste.
Quisieras que el pasado no estuviera
reclamando imperioso los abrazos
que negaste con cada primavera.
Es hora de volver de los fracasos;
mejor es con amor haber vivido
que sentirte, ya tarde, arrepentido.
del libro CONCLUSIONES de ESTELA BERLINER BLAU
Quisieras no haber hecho cuanto hiciste
y no haberte prestado a la contienda
haber tomado a veces otra senda
y callado palabras que dijiste.
Haber sido más amplio en lo que diste
incluído más dones en tu agenda
y haberte liberado de la venda
que ocultaba la daga con que heriste.
Quisieras que el pasado no estuviera
reclamando imperioso los abrazos
que negaste con cada primavera.
Es hora de volver de los fracasos;
mejor es con amor haber vivido
que sentirte, ya tarde, arrepentido.
miércoles, 19 de mayo de 2010
EMPATÍA Y FELICIDAD: ESTADÍSTICA PERSONAL
Como es sabido, con simplemente evitar hacerle a otros aquello que no nos gusta que nos hagan, evitaríamos producir y recibir incontable sufrimiento, pero es desplegando empatía como tendremos la seguridad de que no solo no somos causa de dolor sino que lo aliviamos.
Como nunca lo consideré un caso de Estadísticas, no me es posible hacer un recuento de la cantidad de personas a quienes, mediante la empatía, pude ayudar a lo largo de mi vida. Hay casos que por razones especiales sí recuerdo, que son alrededor de treinta, y si consideramos que mínimamente cada una de estas personas ha hecho recaer su aflicción en otras cinco entre familiares y amigos, tenemos como resultado que, con la empatía de una sola persona, ciento cincuenta seres humanos han sido un poco más felices.
Quien considere que todos tenemos una misión en la vida, y como tantos otros yo opino que es básicamente, llegado el momento, dejar este mundo un poquito mejor que como lo encontramos, llegará a la conclusión de que vale la pena el esfuerzo de contribuir con nuestro granito de arena a no aumentar la tristeza de nadie y en cambio ser, con nuestras lógicas limitaciones, vehículo para aliviar el sufrimiento ajeno.
Indudablemente, lograrlo redundará en nuestra mejora como individuos y como sociedad.
Como nunca lo consideré un caso de Estadísticas, no me es posible hacer un recuento de la cantidad de personas a quienes, mediante la empatía, pude ayudar a lo largo de mi vida. Hay casos que por razones especiales sí recuerdo, que son alrededor de treinta, y si consideramos que mínimamente cada una de estas personas ha hecho recaer su aflicción en otras cinco entre familiares y amigos, tenemos como resultado que, con la empatía de una sola persona, ciento cincuenta seres humanos han sido un poco más felices.
Quien considere que todos tenemos una misión en la vida, y como tantos otros yo opino que es básicamente, llegado el momento, dejar este mundo un poquito mejor que como lo encontramos, llegará a la conclusión de que vale la pena el esfuerzo de contribuir con nuestro granito de arena a no aumentar la tristeza de nadie y en cambio ser, con nuestras lógicas limitaciones, vehículo para aliviar el sufrimiento ajeno.
Indudablemente, lograrlo redundará en nuestra mejora como individuos y como sociedad.
EMPATÍA VERSUS LO QUE EL OTRO SIENTE NO ME IMPORTA
Es obvio que el sentimiento de empatía no está dado naturalmente en todas las personas;hay quienes solo consideran válidos sus propios sentimientos y sus propios puntos de vista. No están interesados o les cuesta enormemente ponerse en el lugar del otro, informarse sobre que siente o que piensa, y al no comprenderlo y además medirlo con su propia vara, lo más lógico es que llegará a conclusiones equivocadas.
Estos errores de apreciación pueden llevar al convencimiento que determinadas actitudes del otro intentaron producir un daño,y como consecuencia tendrá actitudes negativas hacia quien cree autor de ese daño.
Por muy optimista que uno sea nadie está exento de sufrir dolores existenciales o de tener que cargar en algún momento los sinsabores propios de la lucha por la vida, las enfermedades o los padecimientos de amigos o seres queridos. Por eso es lamentable que, por falta de empatía y de interés personal hacia el otro no solamente no hagamos nada por aliviarlo sino que, lo que es peor, le agreguemos una cuota de pena innecesaria.
Estos errores de apreciación pueden llevar al convencimiento que determinadas actitudes del otro intentaron producir un daño,y como consecuencia tendrá actitudes negativas hacia quien cree autor de ese daño.
Por muy optimista que uno sea nadie está exento de sufrir dolores existenciales o de tener que cargar en algún momento los sinsabores propios de la lucha por la vida, las enfermedades o los padecimientos de amigos o seres queridos. Por eso es lamentable que, por falta de empatía y de interés personal hacia el otro no solamente no hagamos nada por aliviarlo sino que, lo que es peor, le agreguemos una cuota de pena innecesaria.
ACLARACIONES
Cuando quien tiene un problema emocional percibe empatía en el otro, se siente inclinado a abrir su corazón y manifestar el motivo de su angustia,y es en ese momento en que se le puede hacer ver que hay enfoques distintos para encarar esa situación que lo está afligiendo.
Esto bastará para mejorarle su estado anímico, y permitirle intuir que podría estar juzgando erróneamente la actitud de quien o quienes él o ella considera el motivo de su sufrimiento afectivo.El contemplar una situación desde puntos de vista más positivos abre el camino hacia la cicatrización de las heridas, y la idea de que al evaluar las causas de la aflicción pudieron sacarse conclusiones equivocadas, permitirá a quien sufre abrigar la esperanza de que su angustia podrá ser erradicada.
Esto bastará para mejorarle su estado anímico, y permitirle intuir que podría estar juzgando erróneamente la actitud de quien o quienes él o ella considera el motivo de su sufrimiento afectivo.El contemplar una situación desde puntos de vista más positivos abre el camino hacia la cicatrización de las heridas, y la idea de que al evaluar las causas de la aflicción pudieron sacarse conclusiones equivocadas, permitirá a quien sufre abrigar la esperanza de que su angustia podrá ser erradicada.
INTRODUCCIÓN
Soy escritora; llevo escritos diez libros de poemas, un libro de relatos breves y dos obras de teatro,(de ellos solo un libro de poemas publicado), y haciendo una retrospectiva de mi vida, la que lleva no pocos años,he llegado a la conclusión de que mi mayor logro ha sido, mediante la EMPATÍA Y ALGO MÁS,haber aliviado los dolores afectivos de aquellas personas con las que he tenido contacto y en las que percibí que estaban sufriendo angustia, resentimiento o frustración por circunstancias que no podían manejar o controlar.
Me sucede que ante el dolor emocional que percibo en los demás reacciono como ante una hemorragia a la que es necesario aplicar un torniquete, porque estimo que, no tratándose de casos patológicos, la Empatía, que como es sabido es situarse en el lugar del otromás el agregado de un sentimiento de interés personal por quien sufre, puede hacer muchísimo bien.
Si bien los problemas afectivos pueden remediarse mediante tratamientos terapéuticos, gran cantidad de personas ni siquiera consideran la idea de acudir a un profesional en busca de ayuda, y viven presa de una amargura que no solamente las afecta a ellas sino que termina por irradiarse y dañar a quienes forman parte de su entorno.
Me sucede que ante el dolor emocional que percibo en los demás reacciono como ante una hemorragia a la que es necesario aplicar un torniquete, porque estimo que, no tratándose de casos patológicos, la Empatía, que como es sabido es situarse en el lugar del otromás el agregado de un sentimiento de interés personal por quien sufre, puede hacer muchísimo bien.
Si bien los problemas afectivos pueden remediarse mediante tratamientos terapéuticos, gran cantidad de personas ni siquiera consideran la idea de acudir a un profesional en busca de ayuda, y viven presa de una amargura que no solamente las afecta a ellas sino que termina por irradiarse y dañar a quienes forman parte de su entorno.
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